Varios políticos ya han saltado al ruedo para competir en la carrera por la Alcaldía de Bogotá, incluyendo a Claudia López quien, después de presentar su tesis doctoral, regresó a Colombia y el 6 de marzo hizo el lanzamiento de su campaña ante unas 80 personas en el centro de Bogotá.
A
dicho lanzamiento se unieron varios políticos de diferentes movimientos
(petristas, liberales, verdes, MAIS), simpatizantes, seguidores y uno que otro
transeúnte despistado. El gran ausente de la jornada fue su jefe de debate,
Ariel Ávila, quien en el último mes ha utilizado su espacio de opinión en la revista semana para lanzar sendos ataques
a figuras y movimientos claves de la política bogotana, esto para allanarle el
camino a la alcaldía a su jefa.
La primera gran muestra de ello se
dio el miércoles 30 de enero, cuando Ariel Ávila salió con una columna de opinión,
titulada “El diezmo de Peñalosa y los bogotanos a la Misión Carismática
Internacional”, donde al mejor estilo de Claudia López graduó de Corrupto a
Peñalosa y a Clara Lucia Sandoval la directora del Instituto Distrital de
Protección y Bienestar Animal. (el primero y único en Latinoamérica).
En esta columna se despacha contra la
directora usando toda clase de mentiras, apelando a la frase registrada como
marca personal de Claudia López y su sequito que reza “ todo lo que hacen los
otros es corrupción”, porque los inmaculados de la política son solamente
ellos, y para hacer más bajos sus argumentos, atacó la fe de la directora aduciendo que el dinero
de Bogotá se iba para los diezmos de esta iglesia, acaso ¿la gente no tiene la
libertad de hacer con el dinero que gana honradamente, lo que quiera?, o acaso
alguien le decía a Ávila en qué gastar su dinero, cuando Juan Manuel Santos le
llenaba los bolsillos con millonarios contratos a él y a su fundación para entre
otras cosas defender el acuerdo con las
FARC.
Recordemos que Ariel Ávila junto a León
Valencia son los directivos de la Fundación Paz y Reconciliación, a la cual
curiosamente se unió de nuevo Claudia López como investigadora, para ayudar a
fortalecer la línea investigativa “anticorrupción”, el 10 de septiembre del año pasado, tal como
lo anunció en su cuenta twitter a través de un video en compañía de los dos
directivos.
Ariel salió con una nueva
embestida, curiosamente el mismo día del lanzamiento de Claudia Alcaldesa, sacando la columna titulada “política y religión: el candidato Miguel
Uribe” donde vuelve a mencionar las denuncias trasnochadas de la columna del 30
de enero, adicionalmente tilda a la iglesia MCI de secta, de fanáticos, señala
que tiene unas supuestas denuncias de recolección de firmas de Miguel Uribe,
habla del presidente de Brasil Bolsonaro, del Contralor de Bogotá, dice tantas cosas a la vez, que lo único que
se evidencia es su afán por hacer quedar mal (así sea a punta de mentiras y
falacias) a Miguel Uribe, Peñalosa y al sector cristiano.
Apesar que en las columnas Ávila quiso
dar un toque de denuncia, y extrañamente uso argumentos atacando las creencias y
convicciones políticas de otros, digo extrañamente, porque ante la opinión
pública funge como un acérrimo defensor de la libertad de expresión de los que piensan únicamente como él, valga
la aclaración.
El objetivo es uno solo, no se
confundan, le está haciendo los mandados a su jefa Claudia López, la candidata,
atacando a los sectores que en las elecciones de octubre serán sus
contradictores, para desprestigiarlos y
de esta manera manipular a la opinión pública de Bogotá para que la gente
piense que la única que no es corrupta
es Claudia López.
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